La incidencia acumulada de contagios en Mallorca en los últimos 14 días ha iniciado un ligero descenso: de 268 casos por cada 100.000 habitantes a los 247,8 que recoge el informe de Epidemiología del Govern publicado ayer con datos actualizados hasta el 18 de noviembre. El virus también retrocede en 31 de las 58 áreas básicas de salud del archipiélago, pero se ha hecho fuerte en otras.

En Mallorca el mayor incremento semanal corresponde a la zona de Nuredduna Artà, que ha pasado de una tasa ‘cero’ a tener 3,8 casos por mil habitantes. Los otros dos incrementos más notables en Mallorca se han producido al área de salud del Torrent de Sant Miquel, en sa Pobla (2,24 casos) y Arquitecte Bennàssar, en Palma, que acumula 1,64 casos.

La otra cara de la moneda la representa el área sanitaria de Manacor, que protagoniza el retroceso más significativo de la semana al pasar de una tasa de 2,80 casos por 1.000 habitantes a 1,20 en una semana. Porto Cristo y Pollença también frenan notablemente la propagación después de las alzas de hace una semana.

La situación en Palma parece estabilizada, con el virus en retroceso en Son Gotleu, Es Viver y Mar Ponent, que atiende a parte del centro.

Por municipios Sant Joan es, con diferencia, el más castigado, con 50,75 contagios por mil habitantes -contando el total de casos registrados hasta el día 18). A cierta distancia está Montuïri (32,97 casos) y Vilafranca (23,08 contagios). Solo Fornalutx presenta una tasa ‘cero’, aunque Lloret y Santa Eugènia se mantienen por debajo de cinco casos.

332 brotes desde el inicio

El informe contabiliza 332 brotes detectados desde que empezó la pandemia, diecisiete en la última semana y 88 en investigación.

La enfermedad ha afectado por igual a hombres y mujeres, y el grupo de edad con más afección es el de 40 a 49 años.